Evitar el calentamiento global puede ser también lo más barato, es la conclusión principal del Informe Stern, un estudio encargado por el Gobierno del Reino Unido para analizar los efectos del calentamiento desde una perspectiva económica.Según él, no hacer nada para mitigarlo tendría como consecuencia pérdidas equivalentes a entre el cinco y el veinte por ciento del PBI global mientras que tratar de corregirlo costaría aproximadamente un uno por ciento del PBI global al año.
Pero para que sea eficaz, la reducción de gases que fomentan el efecto invernadero tiene que ser global por dos razones: por un lado, si los grandes emisores como Estados Unidos no corrigen su actitud, el esfuerzo del resto es en vano; por otro, si ese uno por ciento del PBI global que costaría mitigarlo no se reparte por igual, se corre el riesgo de que las empresas que sí lo soportan pierdan competitividad frente a las que pertenecen a países no comprometidos con la reducción de emisiones, uno de los argumentos detrás de la resistencia de EE.UU. a firmar el protocolo de Kyoto.
"Cuesta menos actuar ahora, tenemos que empezar de manera inmediata a reducir las emisiones porque si no, el costo será mucho mayor" dijo Stephen Green que forma parte del equipo de economistas británicos encargados de difundir las conclusiones del Informe para convencer al mayor número posible de adeptos.
El Informe determina que los primeros perjudicados por el calentamiento serán los países en desarrollo y aconseja a los desarrollados que soporten el mayor costo inicial para mitigarlo, ¿cómo lo argumentan?
Los países del mundo desarrollado pasaron los últimos 200 años emitiendo carbono a la atmósfera y por tanto son los principales responsables. La Unión Europea está de acuerdo en que sea el mundo desarrollado el que comience. Por ahora no estamos diciendo a los países en desarrollo que no pueden aumentar sus emisiones, el Informe es claro en eso. Cuando nos vayamos acercando al 2050, sí hará falta que todos los países estén actuando firmemente contra el calentamiento.
La principal crítica al Informe es que para actualizar el valor de los perjuicios futuros que ocasionaría el cambio climático emplearon una tasa del 0,1 por ciento en vez del 3 o el 5 por ciento habitual, ¿por qué?
Se trata de un tema ético: ¿cómo valoramos a nuestros hijos y nietos? Hay un principio general de emplear esas tasas de descuento que mencionás para inversiones físicas, como infraestructuras o vías de trenes por ejemplo, pero acá estamos hablando de un tema intergeneracional, esta generación frente a la siguiente.
Stern (Nicholas Stern, el economista del Gobierno británico responsable del Informe) lleva investigando desde los años setenta acerca del valor de la vida humana y del tema intergeneracional en economía.
De cualquier modo, los análisis de sensibilidad con tasas superiores que incluimos demostraron que los costos ocasionados por el cambio climático seguían siendo mayores a los de mitigarlo.
fuente Diario el Clarin (Argentina)
